lunes, 4 de octubre de 2010

Vacaciones de Agosto 2ª parte

Miércoles 25 de Agosto

No podía ser de otra forma en este viaje, que levantándose tempranico para coger un vuelo. Le plantábamos un hasta luego a Hong Kong y guardándonos los miedos cogimos el vuelo hacia Manila, si ese lugar en el que un par de días antes habían secuestrado y asesinado a 13 turistas procedentes de Hong Kong…pero habíamos sido previsores…no saldríamos del aeropuerto, solo estaríamos en esa capital las horas imprescindibles para nuestro enlace.

De lo que nosotros conocíamos como aerolínea “Lowcost” pasamos a una aun “menoscost”, un par de hélices pusieron los pelos de punta a algunos de los 20 o 30 pasajeros que volábamos allí dentro…otros dormimos como santiños (voy haciéndome experto en no conseguir ni llegar a pista despierto). Era solo una hora de vuelo y al llegar pensábamos que no era una pista de aterrizaje, sino un campecho de algún paisano que le había dado por quitar hierbas de en medio, por casualidad. Frenamos al límite, para darle emoción a la cosa.

Bajamos y cómo no 1er jumping!


Pasamos a la sala de llegadas y esperamos a que la maleta de Henry apareciera en la cinta de equipajes…perdón, mostrador de equipajes, no había más que una estantería de madera donde depositaban manualmente el equipaje de la gente, eso si que era un aeropuerto pequeño y no Alvedro chavales!

Cuando salimos Henry y yo, ya habían conseguido transporte hasta nuestro resort…y eso que no lo habíamos pedido!!


Después de unos 30 minutillos en furgoneta llegamos al puerto (no no es Hollywood, pero casi)


Cruzamos la bahía en una chalanita


y llegamos a destino,



donde teníamos unos cocos de bienvenida:

Fueron días de levantarse temprano para nadar,.



Caminar por la jungla:



Disfrutar de aguas cristalinas:


Disfrutar de nuestra piscina:


hacer un poco de snorkel,



Descubrir a nuestro brad pitt particular:


Probar aguas termales:


Tumbarse en la playa, y quemarse la espalda (camiseta al canto en los siguientes días)



Hacer jumpings

Pasear por Coron bajo un apagón de luz:


Llenar la memoria de la cámara con las cosas que nuestra memoria no retendrá tanto tiempo


Intentar salvar el pie de un guiri atacado por un erizo, con métodos tradicionales:



En fin, disfrutar de:

En muy buena compañía:



Este paraíso del Sudeste asiático se acabó un domingo para nosotros, domingo en que aterrizamos en HongKong, paraíso para algunos, por donde también paseamos y vimos cosas como:

La escalera mecánica más larga del mundo:


Un intento de asesinato en el paseo de las estrellas: (ande vas calamaaaaaar!!)

Unos guiris perdidos en una esquina lujosa:

En otra esquina bastante pija también y que haría las delicias de muchas: (para gastar no hay que demostrar!):

Otros guiris creyéndose Bruce Lee:


Algo que han dado en denominar como “el monte de San Pedro Hongkonés”:

Y unos trabajos de carga y descarga en el puerto:

El resto del viaje sigue con una cancelación de vuelo…si es que estando un chino de por medio, alguna liada tendría que haber…jaja.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Vacaciones de Agosto 1ª parte

Si no se empieza un viaje perdiendo algún medio de transporte, ese viaje no merecerá la pena...así que nosotros, como queríamos que mereciera la pena, lo empezamos con un buen sustito.

Después de 1 hora y 10 minutos de taxis, llegamos tarde al tren que nos llevaba a Taiyuan, donde tendríamos que coger un enlace hacia Pingyao, destino final de nuestra primera jornada de "Road Trip".

Calma, paciencia. Tiremos de todo el chino que conocemos y a ventanilla a negociar. Unas colas que ríase usted de las rebajas en Harrods, por lo que se preveía la imposibilidad de llegar en el mismo día a destino. Pero hete aquí el consejo de una abogada para que me creyese más chino de lo que soy y haciendo uso de un espléndido codo, me adelanté hasta el primer puesto y enchufé mis billetes: "quiero 6 para el siguiente tren, que este lo hemos perdido". Un poco de chulería a veces está bien y si dices las cosas con mucha seguridad, a veces y solo a veces, resulta que la china que tienes enfrente te devuelve unos billetes para el siguiente tren, que llega justo a tiempo para el enlace en Taiyuan...Por darle interés a la cosa no sabemos ni qué hacer!

3 horas de tren sin un sitio definido hacen que encontremos cómodos los huecos de las maletas, así que siesta va siesta viene donde cada uno buenamente pueda.

Llegada a Taiyuan y cambio de tren. Bajamos de 1ª clase a 3ª o 4ª, pero ahora tenemos asientos!

Pingyao nos recibe con una lluvia muy maja, y en su estación de tren una señora aun más maja, con un chimpín muy gracioso él!

Mientras cenamos arreglamos el mundo un rato y después a camita, que tenemos un día para ver la ciudad.

Y el día que tenemos es lluvioso...pero no podrá con nuestra alegría! Nunca!. Nos enfundamos los chubasqueros de colores y compramos paraguas y a caminar!

Casi no paró de llover en todo el día, así que a nuestra vuelta al hostal no pudimos hacer otra cosa que meternos todos en la ducha juntitos a recuperar el calor en los pies

Domingo 22, bien de madrugada 4.00 Am una furgoneta nos recoge en nuestra posada para llevarnos al aeropuerto. Una niebla muy intensa nos impide ver un palmo, creo que fue el viaje más tenso que he realizado nunca, pero finalmente llegamos bien y con tiempo suficiente para coger el vuelo a Guilin.

Cerca de 3 horas después llegamos a un paraje y un clima totalmente diferente. Un calor increíble nos recibía con nuestro contacto para llegar a Yangshuo, la tierra de Songoku. Llegamos al hostal antes de que nos tuviesen dispuesta la habitación, así que subimos a la terraza a contemplar las vistas mientras nos achicharrábamos y escribíamos la letra de Songoku en gallego en la libreta de visitas del Hostal. Cuando estuvo lista bajamos a dejar las cosas a nuestra habitación de 3€ por persona…de lujo!

Acto seguido negociamos las excursiones del día siguiente a los arrozales de Longjin y nos fuimos a dar una vuelta por Yangshuo.

Después del baño de sol nos fuimos a la pesca con cormoranes, no sin antes arrasar con los puestos callejeros, donde Nati demostró su buen estado de forma tras lo que se ha denominado como “pretemporada en Marrakech”

Esta foto no va aquí, pero me gusta

Nos gusta esto de ponernos por los puentecillos, de la siguiente hubo que hacer un par de fotos, que el fotógrafo no era tan rápido como en sus tiempos mozos (las chaaanclas!!)

No se sabe cuál es más pájaro de los 2…

Al día siguiente, otra vez bien tempranito, partimos hacia las terrazas de arroz. Por medio del tour nos la metieron doblada, y nos pararon en un pueblecito en el que las señoras tenían el pelo laaaaaaaaaaargo hasta los pies, y pretendieron que viésemos cómo era una boda. Un espectáculo para guiris, que no nos gustó, así que en medio de lo que se suponía que era la ceremonia (no se lo creían ni ellos), nos levantamos y fuimos a inspeccionar el pueblecillo, que era bastante más molón.

Poco después seguimos ruta hacia los arrozales, nos hicieron cambiar de bus, que aunque nosotros pensábamos que sería más pequeño porque la ruta sería difícil de hacer para el bus que llevábamos…era del mismo tamaño…ooootra tangada para los turistas…

Llegamos a destino y comimos antes de subir a ver los arrozales…si, se necesitaban las fuerzas, pues hubo que caminar un ratico, pero mereció la pena, mucho:

Vuelta a Yangshuo y cuando íbamos a cenar de repente cayó una de esas trombas que colapsa cualquier sistema de desagües…Nati, Paula, Julián y Noe llevaban paraguas, pero un par de listos no, y estuvimos esperando a que escampase metidos en una tiendecilla que creímos que iba a desaparecer en medio del temporal, pero no. Cuando vimos que aquello no pararía en algún tiempo, pedimos unas bolsas, nos quitamos las camisetas, las metimos dentro y a correr (íbamos en bañador y chanclas, así que aparte del revuelo formado por el par de guiris de pecho peludo, no hubo nada reseñable), cenamos como marqueses y volvimos al hostal.

Al día siguiente, como teníamos que marchar sobre las 13 al aeropuerto, nos levantamos todo lo temprano que nuestros cuerpos nos permitieron, alquilamos unas motos y a disfrutar del paisaje! Lo pasamos guay en las motos eléctricas:

Una vez devueltas las motos, camino al aeropuerto para ir a Hong Kong. En el aeropuerto, después de comer unos tallarines precocinados ligeramente picantes y ya un poco cansados de esperar a que pasasen unos chinos a los que les dieron prioridad, un listillo quiso saltar la fila de maletas, para hacer alarde de su potente salto, pero…con 15 kilos a la espalda no se salta lo mismo y apunto estuvimos de ver las manualidades de las que es capaz Nati(odontóloga, para evitar equivocaciones), por suerte no hubo que lamentar heridos.

Según llegamos a Hong Kong a toda prisa nos desplazamos hasta el paseo de las estrellas, para disfrutar del espectáculo de las luces, pero por desgracia, pese a haber llegado justo a tiempo de que empezase, lo habían anulado por las muertes en el secuestro de Manila (lugar al que nos dirigiríamos al día siguiente…pero como no íbamos a salir del aeropuerto, todos contentos!).


De todas formas, nos hicimos una serie de fotos, para inmortalizar la visita.

Como no, tuvimos que hacer todas las guiriladas que se nos pasaron por la cabeza:


Como imitar a don Bruce Lee

O meter las manos en las huellas de Jackie Chan:

Acto seguido y ya con una buena cantidad de cansancio acumulado, emprendimos la cruzada de bahía para dirigirnos a nuestro hostal y a encontrarnos con Henry, Javi y Janet, que se iban a llevar a Julián a su casa(de Henry), ahorro de costes cuando se pueda, como se pueda.

Para cruzar cogimos uno de los pocos medios de transporte que nos faltaban, tras haber ido en moto, furgoneta, avión, coche, tren y metro, en el mismo día, nos apuntamos al barco (porque no había helicópteros disponibles, que si nooooooo quizá cayese! jajá).

Llegamos a la isla de Hong Kong, fuimos a cenar, hicimos entrega del paquete (Sveeeeeeenson) y nos fuimos cada mochuelo a su olivo, que al día siguiente, otra vez, tocaría madrugar de lo lindo!

jueves, 9 de septiembre de 2010

redireccionando mientras

La siempre magnífica, artista como ella sola Noemita, ha redactado un resumen de las vacaciones bastante curioso y muy acertado, a disfrutaaaaaaar: